La mayoría de los que me conocen un poco saben que soy aficionado al manganime y que he fusionado esta afición con mis partidas de rol desde siempre. Campañas de Mekton zetaal más puro estilo Macross (que traspase al sistema del CdB/walküre aquí) hasta una una campaña postapocaliptica de gente con poderes que no duró tanto como me habría gustado (con dos aventuras que podeis ver aquí). Pero en medio ha estado una de las campañas que más he disfrutado dirigiendo, tanto es así, que la he dirigido varias veces a distintos grupos con buen resultado. Esta recibió el nombre, quizás no muy elaborado, de “Luchadores de Tokio” y a pesar de que el sistema de Anima le caía realmente bien con pocos ajustes caseros siempre quise encontrarle algo mejor, algo que no solo le sentase bien sino que estuviese hecho a medida.

El concurso de juegos de rol de la revista Crítico me dio el empujón definitivo para coger varios de los esbozos que tenía (el más reciente comenzado en un taller de rol llevado a cabo en SPQRol que tuve que dejar a medias por problemas personales) y ponerme a darles forma con el reto añadido de hacerlo en solo 21.000 palabras. Aunque esto parece una limitación en realidad es una pequeña bendición, el tener que verse limitado a cierto marco de acción me permitió hacer una intensa criba de ideas, de “opcionales” y “ampliaciones” que no eran esenciales y podían quedarse fuera, al menos en el nucleo del sistema. Así que disponer de solo ese espacio limitado me obligó a centrarme, enfocarme en lo que quería obtener y trabajar en ello. Como ejercicio resultó muy enriquecedor, y a pesar de dedicarle gran parte del tiempo libre de que disponía, no comencé a trabajar hasta muy cerca del plazo de entrega y otras cosas requerían que no trabajara dia y noche en mi juego (cosas como el trabajo de verdad :p). Finalmente, no pude terminarlo a tiempo pero el esfuerzo intensivo en los ultimos dias me hizo dejar luego el proyecto aparcado unas semanas. Tenía que reposar, que respirar un poco y acercarme de nuevo a lo escrito con una mirada más fresca.

De este modo, he retomado por fin este pequeño juego, que ha crecido un poco por encima del límite, carente ya de sentido, y está muy cerca de poder consdierarse listo en su fase beta (eso es, yo solo libero betas, no acabo nada xD). Este juego es, para mi, la mezcla perfecta para representar la narrativa del anime de luchadores, la acción frenetica, la relevancia de las artes marciales en la historia, y las mecanicas de juego que a mi me gusta tener en la mesa de juego.

En realidad, no estoy muy seguro de que este “género” tenga interés para mucha más gente. En su momento mis campañas parecieron interesar a un pequeño sector, tanto fue así que no faltó gente que me pidió mis notas para llevar mi campaña a sus mesas. Eso me hace pensar que este proyecto, que he bautizado el “Arcade Roleplaying System” (porque en ingles todo suena molón) podría interesar a alguien más que a mi mismo.

Os dejo el fastuoso logo del juego.

Arcade Roleplaying System

 

Aún carezco de un archivo listo para ser publicado, pero no creo que acabe octubre sin que pueda verse algo. Si hubiera interés, puedo dar algunos apuntes sobre como va el tema, pero desde ya puedo señalar que se basa en un sistema sin caracteristicas, basado en una suerte de aspectos, o rasgos, que definen el trasfondo y personalidad del personaje, y una lista muy contenida de habilidades. El juego tiene mecanicas más elaboradas para el combate, como no podía ser de otro modo, con estilos de combate personalizables según la elección de tres niveles: Forma, Senda y Filosofía, pero a su vez es bastante ligero en su gestión del posible equipo, modificadores, etc. que tienen una influencia narrativa, mucho más que mecánica.

Con respecto a la ambientación… existe todo un trasfondo del mundo secreto de los luchadores en la región de Kantô que incluye institutos, bandas de motoristas, clanes shinobi y malvados zaibatsus. Aunque el primer setting disponible será un solo instituto, que ya da para jugar campañas completas en el entorno de sus pasillos y barrios aledaños.

Ya se, ya se, ¿para que tanta historia si no tengo nada que enseñar? Bueno, pensé que estaría de más comentar que además de publicar pesados artículos sobre mis opiniones sobre el rol que a nadie importan no he dejado de trabajar en proyectos que tratan de aplicar todas estas ideas de forma práctica.

Y si alguien esta pendiente de los DLCs de Eorzea’s Fate (que lo dudo, pero nunca se sabe) que no sufra, que no he abandonado el proyecto, estoy trabajando en la primera de las aventuras del  arco argumental “Un reino renacido”.