Los juegos de rol como forma de arte no es sino otro tema recurrente de este mundillo y las comunidades que frecuento. No son pocos los que lo han abordado y no son menos los que han rechazado de plano cualquier conexión posible.

Como siempre, dejemos claras algunas cosas, para ahorrarnos disgustos. Este no va a ser un artículo breve, si una entrevista de dos paginas te parece innaccesible puedes marcharte ya. Las lecturas diagonales van a darte una visión tergiversada cuando no completamente erronea del contenido. Nos hace un flaco favor opinar tras una lectura así, rara vez se aporta algo que no esté en el contenido cuando no se dice algo absurdo por completo.

Si tienes una opinión tallada en piedra (a favor o en contra) y vas a repetirla en cada comentario ignorando lo que nadie pueda argumentar, este tema no es para ti. A mi no me importa cambiar o no la opinión de nadie, pero si no hay una actitud apropiada para debatir solo nos hacemos perder el tiempo los unos a los otros.

Y por último, en este artículo se aborda el caracter artístico de las partidas de rol, no de la escritura o diseño de los mismos. Ese tema, si se tercia, para el futuro.

Hechas estas breves aclaraciones, vamos al lío.

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Una breve aproximación al concepto de arte

Para tratar la perspectiva artistica de cualquier creación o actividad parece importante abordar primero la tarea de disponer de una definición de arte sobre la que apoyarnos. Esto, que a priori parece bastante básico, reviste de una dificultad añadida en tanto que el arte carece de una definición absoluta. Si a lo largo de la historia muchos expertos han sido incapaces de cerrar por completo esta definición parece ingenuo creer que vamos a lograrlo en un pequeño artículo de opinión.

Siendo, en todo caso, imperioso contar con cierta definición abordamos esta definición con la distancia necesaria para asegurarnos de que cabe cierto margen de maniobra cuando hablamos de que es o no “arte”.

Partamos de la base de que cuando nos referimos al arte en este artículo nos referimos a la actividad creadora que genera lo que puede definirse como obras de arte, no a las tecnicas de un oficio ni a la realización de cualquier acción con maestría o talento.

Estas obras de arte, por lo general, son piezas o actividades con una finalidad estética o comunicativa que se vale de muy diversos recursos. Los límites o caracteristicas concretas de lo que es una obra de arte han cambiado notablemente a lo largo de la historia y los paradigmas culturales, haciendo muy dificil alcanzar un consenso completo sobre lo que es el arte, como ya se ha mencionado.

Dicho esto, me gustaría señalar algunas frases comunes que parecen limitar o definir el concepto de arte que comunmente se aplican cuando se trata este tema y que me parecen dignas de ser aclaradas, mencionadas o debatidas.

“El arte es lo que está en los museos”

Aunque es dificil negar que en los museos suele haber arte estos no solo se dedican al mismo, tambien muestran colecciones cientificas que dificilmente son consideradas arte. El mero hecho de estar en un museo no cualifica a algo como arte, pero si nos remitimos al uso del termino con su concepción actual, este se emplea desde el renacimiento. ¿Habría que asumir que antes no exístía el arte? Por supuesto no creo que quien use esta frase crea eso, sería, sin duda, bastante absurdo, pero no esta de más señalar las obviedades para comprender lo inutil de esta afirmación para entender si algo es o no es arte. Los museos, como tal, existían, claro, antes del renacimiento y en muchos casos su contenido no tenía que ver con lo que consideramos arte, sino con la ciencia y la literatura de todo tipo. La famosa biblioteca de Alejandría es un museo en su concepción clásica. El uso y función de un museo depende de la cultura y momento histórico, y en ningun momento pueden emplearse como definitorios del arte. Sin su existencia el arte seguiría existiendo como tal, aunque quizás careciesemos de registro y memoria de este arte, convirtiendolo en algo efímero.

Es arte cuando se vende como arte

La relación del arte con el dinero es un debate abierto, para muchos el arte es arte cuando se comercia con él como tal y para otros el arte debería estar siempre al margen de su comercialización. Lejos de entrar en ese (interesante) debate me limitaré a señalar que mucho arte jamás ha sido comercializado (arte rupestre, por ejemplo) y muchos grandes artístas jamás vendieron un cuadro o crearon sus mejores obras por encargo. El hecho de entrar en comercio con las obras ha sido una cuestión de necesidad o interés, pero nunca de que el arte dependa de ser comercializado para ser definido como tal.

“Es solo un juego”

El hecho de ser un juego no califica ni descalifica algo como arte. La danza tambien es ocio y se considera arte (una de las bellas artes, un termino más bien academico). El cine, sin ir más lejos, es una forma de ocio popular y que ya tiene la misma consideración que la pintura o la danza en cuanto a sus cualidades artísticas.

“El rol no necesita ser arte”

Técnicamente, nada necesita ser arte, ni la pintura ni la danza, pero eso no hace que dejen de ser tales. No se trata de poner una etiqueta que lo califique de nada, que lo eleve (pues parece ser que el calificar algo de arte eleva, a ojos de muchos, un juego a otra categoría superior) ni de venderlo como algo más profundo o intelectual. Puede ser arte al margen de todo eso, y si es arte, lo ha sido todo el tiempo aunque no se considerase como tal. La cuestión no es necesitarlo o etiquetarlo, no es vestirlo de algo que pueda ser o no ser. La importancia de debatir si hay arte o no en los juegos de rol consiste en comprenderlos y profundizar en sus caracteristicas, del mismo modo que se estudia el cine o la pintura, para comprender mejor los procesos creativos y su creación.

Es muy común asumir (o inlcuso acusar) que la gente quiere sentirse especial por hacer un proceso artistico y no un simple juego. No creo que la inquietud por analizar o comprender algo sea elitista, ni que el obviar cualquier reflexión sea un mejor camino a seguir.

Elementos artísticos en los juegos de rol

Sentada cierta base común sobre lo que es arte (de forma amplia y poco precisa, eso sí) habría que observar que elementos de los juegos pueden ser considerados artísticos para lo cual resulta muy útil emplear comparaciones y paralelismos con artes consagradas.

La narración

La existencia de una narrativa es común a muchas formas de arte. el hecho de contar una historia está presente en el teatro, la danza, el cine, la literatura… artes por todos aceptadas como tal. Si bien los juegos de rol no tienen porque acatar los paradigmas narrativos más comunes (introducción, nudo, desenlace, por ejemplo) sin duda se cuenta una historia, sin importar lo elaborado de la misma ni su ritmo o resolución. Estos esquemas narrativos además están subvertidos en muchas interpretaciones de cine o literatura, no son, por tanto, una obligación en la narrativa.

La interpretación

Esta es una herramienta artistica mediante la que los actores (o jugadores) trabajan la comunicación y aportan a la narrativa. Este proceso es análogo al que vemos en el teatro, la danza o el cine mediante la cual los interpretes participan de la historia y transmiten emociones o pensamientos, decisiones y acciones.

Incluso si las decisiones son tomadas desde un punto de vista más táctico el interprete está participando de la narración, no necesita actuar (entendiendo por actuar tener las cualidades de un actor teatral, hablando con la voz del personaje y fingiendo serlo, etc.) para participar de la narrativa.

La improvisación

En los juegos de rol esta interpretación no está sujeta a guiones fijos, sino a ideas prefijadas en la hoja de personaje o en el concepto que cada jugador tiene del personaje en cuestión, pero esta libertad y falta de guión no supone una diferencia significativa, sino otro rasgo propio de otros procesos artísticos, tales como la improvisación teatral, la danza libre o el documental cinematografico cuyos protagonistas pueden carecer de guión.

A nivel musical la improvisación es muy frecuente en (e incluso la base de)  diversos estilos, como el rap o el jazz. En el elemento improvisado, si cabe, se encuentra un mayor proceso creativo, pues exige de los interpretes unas cualidades claramente artísticas para ponerse en la cabeza del personaje.

La acción creativa

Es esta la cualidad del rol que en verdad me parece cualificarlo como arte, por encima de similitudes concretas con otras disciplinas.

Recordemos que como arte no solo entendemos objetos o producciones físicas, las actividades tambien puede ser artísticas. La danza y el teatro, por ejemplo, son artísticas en su ejecución, no en la producción física de una obra por escrito. Una obra de teatro, como escrito, es una pieza artística diferenciada de la representación de la misma. Así como la creación de la una coreografía está imcompleta si no es ejecutada, y esta ejecución tiene caracter artístico (y efímero) en sí misma.

En el transcurso de una partida de rol todos los participantes están ejerciendo una acción creativa, aportando elementos y decisiones a esta narrativa colaborativa. Esta acción de creación es el principal elemento artístico del proceso, es el acto de jugar la partida en sí misma la que convierte el juego en arte, del mismo modo que el acto de bailar convierte una coreografía en arte. La comunicación en este caso suele estar limitada a los mismos integrantes, pero la ausencia de público no es relevante, una danza en solitario no es menos artística por ser ejecutada en soledad, del mismo modo que un graffiti puede ser arte incluso si ha sido escrito en una localización oculta. En este caso el objetivo de tales acciones artísticas no es su difusión o visualización sino que responde a un deseo personal, a una necesidad estética o de reto (de hecho, una salida de bombardeo puede ser una acción artística comparable a una performance o acción poética).

A veces se esgrime la baja calidad de la narrativa o la interpretación de las partidas de rol como argumento en contra de su consideración de arte, ¿pero es esto relevante? El cine no deja de considerarse un arte cuando alguien hace una mala pelicula ni la pintura cuando se pinta un cuadro feo o con una intención comunicativa mal expresada. ¿Cómo se mide la calidad de las pinturas de las cuevas de Altamira?

La calidad de una expresión artística aunque puede apoyarse en elementos técnicos puede ser por completo subjetiva, dependiente de la percepción que se tenga de ella, pues la capacidad expresiva y emotiva de una obra artística no solo depende de la misma obra sino de la interpretación que se hace de ella.

Desde el punto de vista de la estética nietzscheana (perdón por meterme en este fregado, pero viene muy al caso) se sugiere que el máximo valor una obra no está en la pieza finalizada sino en el proceso creativo, donde la voluntad de poder del artista se encuentra en una tensión creativa, creando y destruyendo su visión del mundo, pues el arte actua como cristal a través del cual percibir su visión del mundo.

A través de una partida de rol se pueden expresar visiones particulares del mundo (positivas o negativas) y existe una tensión entre los jugadores, simétricos o asimetricos, que desemboca en lla creación de un mundo y una narración propia del grupo de juego. El acto de jugar determina un resultado único, una acción creativa efímera e irrepetible.

Este acto creativo y artístico puede ser más obvio en cierto tipo de juegos de rol, como las partidas en vivo y los freeform que tienen algo más de teatral, pero está igual de presente en el juego tradicional.

El juego de rol concebido como accion de creación compartida, y por tanto, acto artístico, estaría presente en el juego desde su concepción básica, sin necesidad de predisposiciones concretas ni intencionalidad alguna.

¿Hasta que punto es relevante la condición artística de una partida de rol?

Para un buen número de personas… absolutamente ninguna. Del mismo modo que la condición artística del cine es por completo irrelevante para mucha gente que acude a ver una película. Pero seguro que hay otras personas a las que esta cualidad les resulta de interés y digna de reflexiones.