Esta es una vieja ambientación que hice con un tono postapocaliptico para ser usada con ABF. No es nada muy desarrollado, pero aprovecho para sumar algunos contenidos que desarrollé cuando llevé la partida a cabo, donde le di nombre a esta ambientación. Os lo dejo todo en el articulo completo que podeis ver haciendo clic en el enlace, por supuesto.

Para esta ambientación desarrollé mi set de reglas de armas modernas en ABF, que os puede ser util tambien.Estaba dándole vueltas a una idea para hacer partidas sin mucha trama, de estas de morirse mucho y hacer cafradas… algo similar a lo que en Roleando fue Guerra Eterna, pero claro, a mi estilo… pensando un poco en diversos juegos y series acabé por parir esta especie de idea. No está muy pulido, pero ahí va eso…

“La siega ha comenzado… la mies sangrante y pura
dará a luz al nuevo mañana, del caos y la muerte,
del fin de vuestra pútrida existencia,
de vuestra carne muerta surgirá la nueva era…”

Extracto de la profecía de Christine Keyton,
presentadora de informativos de la BBC

Todo comenzó en el 2018… seguramente comenzó mucho tiempo atrás, pero no supimos verlo, no lo comprendimos… y ahora ya es tarde. En ese año todo fue tan evidente, tan claro… tan terrible. Ese es el año en que la Humanidad murió para siempre… es el año en que dejaron de nacer niños.

Quizás no estoy siendo preciso… dejaron de nacer humanos.

Las criaturas nacían muertas sin explicación posible, no había razón médica ni humana, en meses la civilización se volvió loca… ni un solo niño con vida, las sociedades amenazaban con el colapso, muchas iglesias profetizaron el apocalipsis. Cuando en Sudáfrica nació una niñita rubia, preciosa y sollozante… todo el mundo dejo de contener la respiración. Hope fue la primera de muchos… niños sanos, vigorosos, guapos… al menos a todos les parecían los bebes más guapos del mundo. Más de lo habitual. Todos se reían ahora de las profecías… empezaron a explicarlo como un ciclo natural inexplicable… menuda redundancia hipócrita… Se burlaban de las profecías del fin del mundo, la gente retomó sus vidas, se recobró la calma… solo habían sido unos meses de pánico, saqueos y crímenes a pequeña escala… cuando Hope cumplió quince años nos dimos cuenta de nuestro error. Habíamos podido detenerlo… y ya era tarde.

Johannesburgo sucumbió a su paso. De su carne se desgarraban bestias colosales, monstruos míticos, alimañas asesinas… aquella hermosura rubia de mirada cándida traía demonios a la tierra desgarrando sus carnes… de su sangre y carne brotaba el mismísimo infierno.

Por todo el mundo los menores de quince años comenzaron a cambiar, no todos, no había forma de saber quien cambiaría… se transformaban en seres distintos, imposibles… algunos podían transformar su cuerpo en brillante energía, otros poseían terribles poderes psíquicos, y los más peligrosos… conjuraban el propio infierno. Brujos… hechiceros… no importa como lo llames, lo que hacían, por mucho que la ciencia tratase de explicarlo como mutantes, era pura magia…

Estos se congregaban en torno a Hope… la adoraban como Angra Mainyu.

En el 2018 el mundo cambio con el nacimiento de la Cuarta Ola… una generación de monstruos, sin conciencia ni moral… destruían, tomaban lo que quería… y el mundo caía ante ellos. Una sociedad rota y aplastada por la locura, cediendo al pánico y la certeza de que todo terminaba… las naciones se degradaban, se consumían a si mismas en grotescos carnavales de destrucción, violencia y dolor… dolor autoinflingido.

En el 2018 el mundo cambio… en 2033 todos lo hicimos.

El mundo se corrompía, los nuevos nacidos seguían haciendo lo que querían a su antojo y el resto se dejo llevar por el poder de sus actos, de su ejemplo… los humanos dejaron salir al monstruo de su interior y convirtieron las calles de sus hogares en otro infierno. La sociedad estaba podrida por dentro, y cuando Hope floreció toda su podredumbre se apoderó de la humanidad.
Los alimentos escasean, los recursos son preciados y disputados… pocas ciudades subsisten como tales, el mundo es un erial para la humanidad, devorándose unos a otros, hambrientos de poder, violencia o sexo los hombres se han vuelto unos contra otros…

Cualquiera puede ser un monstruo… en las calles comenzaron a cambiar quienes sucumbían a la depravación, desarrollaron los mismos talentos oscuros y malditos que los Hijos de la Cuarta Ola, pero la mayoría enloquecía aún más si cabe… no habían nacido para ello, no estaban preparados… su maldad no estaba a la altura.

El Culto de Saklas, encabezado por la profetisa Christine Keyton -a pesar de haber quedado ciega y muda tras, según sus creencias, ser poseída por espíritu del dios ciego para transmitir su palabra en directo televisado- ha estado promoviendo por todo el mundo, y en las zonas más desoladas con especial énfasis, el mensaje de que esta es la última y definitiva caída de la Humanidad. Su culto incita a los humanos a unirse voluntariamente a la caída, a la corrupción y depravación… en sus altares ofrecen su alma y cuerpos a la depravación de Samael… buscando la conversión a la nueva humanidad… ellos dieron a Hope y sus devotos, y al Culto mismo, el nombre de Hijos de la Cuarta Ola.

Al otro extremo, en una oposición dialéctica inevitable se encuentra un hombre que ha logrado reunir a creyentes de todas las fes posibles… sin guía ni cabeza conocida todas esas religiones se vuelcan ahora hacia quien proclama que la Humanidad es culpable de lo que sucede… y que ella misma puede salvarse… Viktor Zavadsky era un rico empresario, filántropo y poderoso en los dias que la humanidad aún brillaba. Sus empresas ahora no son nada… y sus esfuerzos se vuelcan en la Iglesia de la Salvación. Su palabra se transmite día y noche en las pocas ciudades libres del completo caos que quedan… gigantescas pantallas transmiten constantemente sus plegarias, oraciones y recomendaciones en Tokio, sede de su Iglesia. A pie de calle muchos le llaman Peshotan, y ruegan por que de su mano traiga de regreso a Asura Mazda.

A día de hoy, el 2039, solo un puñado de ciudades merece tal nombre… el resto son ruinas donde los supervivientes se esconden entre desechos, huyendo de los monstruos que fueron sus vecinos. La metrópolis de Tokio lucha por los recursos y los alimentos contra otras ciudades mientras la corrupción se adueña de sus calles, convirtiendo a sus habitantes en lo que ellos creen que les acecha fuera… la gente quiere creer que no les pasará a ellos. Pero no es real. Cambiarán… sucumbirán.

Y cuando todos estén muertos… todo empezará de nuevo.

Tokio en la actualidad

La metropolis de Tokio se ha extendido enormemente, la ciudad no solo ha edificado enormes estructuras sobre la bahia de Tokio, conviertiendo en el 24 barrio especial la zona sobre el agua, sino que se había acrecentado enormemente la extensión de sus ciudades satelite hacia la prefectura de Chiba antes del despertar de Hope… ahora, gran parte de esas recientes estructuras están abandonadas, y solo en la metropolis se hace una vida más o menos cotidiana.

El gobierno de Tokio se encuentra en manos de dos grandes instituciones, la corporación Izanagi Inc. que ha tomado la responsabilidad de mantener los gastos civiles, llevando la sanidad, industria y sector servicios para sus ciudadanos además de muchas otras cuestiones y las Fuerzas de Control Japonesas, una remozada combinación de las fuerzas de autodefensa y la policia, donde se han reciclado militares, civiles y cuerpos especiales. Las Fuerzas de Control ejercen labores policiales comunes y de vigilancia contra seres corruptos, aunque las labores policiales comunes se limitan a ciertas zonas, y tan solo a los delitos más violentos o graves. Su numero no es muy elevado. La sociedad de Tokio ha alcanzado grandes cotas de asalto y violencia, la desidia hace que nadie ayude a los agredidos por miedo a verse afectados, y eso mismo hace que muchos actuen impunemente, sabiendo que nadie lo evitará.

Aún así las Fuerzas de Control son altamente expeditivas en su aparición, ante agresiones o delitos violentos siguen la premisa del aviso único. Ante la menor seña de corrupción o conversión las FC disparan a matar sin advertir de su presencia.

El Culto de Saklas a pesar de estar prohibido en la ciudad tiene una presencia importante en los suburbios, fuera de las murallas del nuevo Tokio, lejos del alcance policial… por todo Japón las conversiones espontaneas en hijos de la cuarta ola han sido muy numerosas, el culto ha encontrado algo interesante en la zona sur de la isla, pues han establecido alli un sede permanente.

Dentro de Tokio la Iglesia de la Salvación predica que el libre albedrío del hombre le ha llevado a este punto y solo las acciones del hombre le salvaran. Zavadsky es un importante activista en la ciudad, y aunque no tiene poder economico real su presencia es muy buscada por los corporativos de Izanagi, ven en su fuerte carisma y presencia un lider necesario para mantener a la gente de Tokio controlada y recuperar el país para la “sangre limpia” expresión que se está popularizando en su distinción de los seguidores de Samael, Hope, hijos errantes o convertidos espontaneos.