Wanderers of Ravine es propiedad de Nebezial, y aparece aquí solo para adornar porque mola un huevo. No hay ánimo de lucro y si le molesta la quito, cojones.

En distintos medios con un margen temporal relativamente escaso me he visto discutiendo o viendo discusiones (o haciendo comentarios que se recibían rasgándose las vestiduras) sobre como creo que deben afectar las habilidades sociales a los personajes jugadores. Para mi la respuesta es clara y evidente, y hace bastante que llegué a la conclusión de que en mis partidas, y me gusta que sea así en toda partida que juego, las habilidades sociales no hacen distinción entre PJs y PNJs, ni al ser empleadas contra ellos ni por su origen. Pero he comprobado que esta postura no solo es discutida por muchos sino que a unos pocos les repele, asusta y horroriza.

Os dejo enlace a dos de las discusiones de interés. Uno en la Frikoteca y otro en SPQRol.

Hay varios argumentos, especialmente tres, que siempre suelen esgrimir en contra de lo que digo y me gustaría hablar al respecto de ellos antes de elaborar mis argumentos a favor.

1. La libertad del jugador

Una de las cosas que más parecen horrorizar a la gente es que según su punto de vista se está eliminando la libertad del jugador para decidir, algo sagrado e inviolable en el rol (a algunos luego nos los encontramos jugando partidas encarriladas donde el DJ no tiene en cuenta nada de lo que hagan más contentos que unas castañuelas, ya ves) pero esta supuesta libertad siempre está condicionada por el entorno, cosa lógica, por otro lado. Yo podría decirle a un enemigo que su ataque no me alcanza, entonces, porque me quita la libertad de decidir si soy herido o no. O más allá, cuando un jugador trate de convencer de algo a un PNJ podemos decirle que a pesar del éxito de su tirada el PNJ no es convencido para no arrebatarle su libertad. A ver cuantos siguen de acuerdo con eso. Obviando esta opción de retorcer las cosas, la libertad del jugador siempre estará limitada al rol de su personaje, y del mismo modo que este acepta las heridas y otros efectos debería aceptar cuando su personaje es convencido de que algo es mejor o adecuado. Estoy seguro de que a todos nos convencen de cosas a lo largo de nuestra vida y no sentimos que seamos marionetas en manos de nadie, sencillamente nos han dado argumentos válidos que a veces cambian nuestra postura de forma duradera y otras solo funcionan hasta que evaluamos la conversación con más calma y vemos las grietas en un argumento que podría parecernos sólido. Citando un buen ejemplo de SPQRol, ¿acaso si nuestro jefe nos dice que mañana tenemos que ir antes con el poderoso argumento de que hay que arrimar el hombro en tiempos de crisis le vamos a decir que no porque nos esta robando nuestra libertad de decisión?

2. El terrible control mental

Este es casi una extensión del otro, pero es habitual decir que no se puede dominar la mente de los demás con palabras. Hasta cierto punto estoy de acuerdo. Citando un ejemplo que se dio en SPQRol mientras se discutía esto si un Paladín devoto de un dios bueno se encuentra con un asesino descuartizador de niños este podría convencerlo de que eso es algo bueno si tiene la suficiente Persuasión. Evidentemente el ejemplo es una puesta en práctica de la reducción al absurdo. Para entendernos, yo podría decir que un guerrero puede robar una reliquia en casa del gobernador porque podrá cortar la cabeza de un golpe a cada enemigo que tenga delante y cuando acabe llevarse impunemente lo que desee. Llevar cualquier situación a extremos ridículos es sencillo, pero en la práctica es una falacia, en una situación así los penalizadores serían tremendos, y con todos, mover la “aguja moral” de una persona de un extremo a otro en un par de frases es irrealizable. Si alguien hiciera algo así no estariamos ante un fallo de las reglas, sino de la aplicación que se hace de ellas. Podemos remitirnos a la escena final de Conan para entender como un antagonista con una persuasión tal que es capaz de convencer a la gente para que se suicide por él no puede hacer girar la brujula moral del protagonista que ha dedicado toda su vida a un cometido (en el caso de Conan a matarlo, en el caso del paladín a servir a su dios y castigar a los monstruos como ese asesino) ni siquiera ejerciendo toda su habilidad, solo logra un momento de duda, o quizás una cierta concesión para no ejecutarlo al instante y permitirle entregarse para ser juzgado, en el mejor de los casos.

3. Se perjudica a la interpretación

¡Si pueden tirar para convencer no van a interpretar! Esto me parece una concepción erronea de lo que es interpretar. Interpretar un personaje no es tener labia o ser el que más hable en la mesa. Un personaje adusto y callado puede ser bien interpretado sin necesidad de tener mucha conversación, y no creo que esto necesite más explicaciones. Para realizar tiradas sociales no se elimina la narración, se conversa del mismo modo, se dan argumentos y se interpreta en las escenas con la única salvedad es que el éxito está determinado por las tiradas y los números de su hoja de personaje, y no por la interpretación personal del Director de Juego de lo que es convincente. Porque seamos honestos, no a todo el mundo se le convence del mismo modo, pero si sabemos de que pie cojea nuestro director de juego siempre vamos a ser los más convincentes de la mesa, da igual si nuestro personaje debe ser o no convincente en base a su trasfondo y estadísticas. A mi entender eso es un mayor perjuicio a la interpretación de lo que puedan ser las tiradas.


Repasados estos argumentos me gustaría señalar además algunos puntos adicionales que tambien me parecen muy importantes.

Si las tiradas sociales no son relevantes entramos en una situación en la que nadie debería poder interpretar a alguien más apto socialmente que él. Una persona tímida no podrá ser sociable o popular, y una persona que no es especialmente habil convenciendo a la gente nunca podrá jugar con un personaje apto en esas lides… los juegos de rol aparte de ser juegos deberían dejarnos cambiar de rol, si llevamos esto al extremo acabamos por asumir que solo podemos interpretarnos a nosotros mismos o lo estaremos haciendo mal. El agravio comparativo además está servido: ¿para que poner puntos en habilidades sociales si ya tengo al DJ metido en el bolsillo con mi labia? Puedo ponerme todo en habilidades de combate… porque claro, no me va a pedir que interprete como le corto la cabeza a un bandido.

¿Por qué hay que persuadir en lugar de tirar pero no hay que combatir en lugar de tirar? Interpretar una persuasión no debería implicar persuadir al director de juego o a otro jugador que puede estar predispuesto en contra de lo que decimos a pesar de que el personaje en cuestión no tenga porque desatender lo que se le dice. Creo que queda claro que opino que lo que sea una buena interpretación o persuasión es demasiado subjetivo para que desligarlo de las reglas por completo sea justo.

Otro elemento a considerar es que nos perdemos la posibilidad de crear antagonistas o ganchos de historia que se basen en su persuasión para enfrentarse o captar a los personajes. Si nuestros jugadores son inmunes a estas tiradas nunca podremos meterlos en una situación problemática como en las que Leo Getz metía a Murtaugh y Riggs en las películas de Arma Letal.

Por supuesto con respecto a esas reducciones al absurdo que se hacen, un conflicto social no va a ser una tirada a una dificultad que nos otorge control mental del receptor, del mismo modo que un combate no es una tirada simple de ataque que nos da control total de la vida o la muerte de otro personaje. Lo que me lleva a señalar que si un personaje puede “someter a otro” por medio de las armas no permitirle hacer lo mismo a alguien con las habilidades sociales estamos de nuevo fomentando que las habilidades sociales sean vistas como algo menor, que puede obviarse y que solo necesitamos un poco de labia para soslayarlas. Un personaje combatiente podrá forzar a cualquiera a hacer lo que quiera bajo coacción mientras que alguien con habilidades sociales solo podrá ser su esclavo para no eliminar la libertad del jugador con el arma más gorda.

Y creo que este es uno de los puntos claves. En un combate yo interpreto durante el combate (“flanqueo al bandido y aprovecho un hueco en su guardia para llevar un golpe hasta su costado”) pero no llevo a cabo un combate. Nadie espera que me ponga de pie y ejecute el flanqueo contra el DJ y según el éxito de esta maniobra se juzgue si mi personaje lo logra o no. En cambio se espera que si tengo que convencer yo convenza al DJ o al PJ, en ningún momento se espera que “interprete que lo convenzo” (si tiro los dados y digo: “le convenzo de nuestra buena fe explicandole que venimos de parte del gobernante del reino vecino” mucha gente se escandalizaría). Como digo esto me parece clave: si mi personaje tiene que combatir yo no combato por él, si mi personaje tiene que convencer el que convence es él, no yo en su lugar. La interpretación es otra cosa, no ser convincente en lugar del personaje.

Juego de Tronos, en su versión de Green Ronin, ha trasladado los conflictos sociales de otros juegos más… indies… por usar un termino general (con el que no estoy nada de acuerdo) y en él podemos encontrar que los conflictos sociales emulan los combates con sus propios ataques, defensas, puntos de “vida” y demás. En este juego un encuentro social es un enfrentamiento en el que se gana o se pierde con la fuerza de las tiradas y sus consecuencias son ineludibles (bueno, si lo aplicas tal como viene y no como dice el juego del que lo copiaron siempre te puedes retirar de un conflicto social sin el menor perjuicio, pero eso es un absurdo, retirarse equivale a conceder la victoria al otro sin seguir tirando). En este juego la aplicación de mi postura a las tiradas sociales viene dada por el sistema, cosa que al parecer hace que la gente acepte con facilidad lo que de otro modo habrían discutido hasta la saciedad.

Esto ha sido todo, ya que mi postura en este tema está clara, pero me gustaría señalar que he pasado por distintas actitudes a lo largo de mis experiencias roleras y tras encontrarme a Directores y jugadores de muy distinta índole he llegado a estas conclusiones y comprobado que esta postura es la que mejor me funciona en mesa. Estoy deseando leer cualquier comentario, ya sea a favor o en contra de este tema, que aunque ya he discutido en varias ocasiones sigue pareciendome digno de ser debatido.

Ah, algunos de estos argumentos están intimamente ligados con mi siguiente entrada acerca de los pxs por interpretación.